El alcohol y otras drogas perjudiciales están involucradas en aproximadamente el 40% de todos los accidentes de tráfico en que alguien es asesinado cada año. Si bebes alcohol o usar otras drogas que te impiden conducir, incluso un poco, tus 

Las probabilidades de tener un choque son mucho mayores que si no bebieras alcohol ni usarás cualquier otra droga.

Si eres menor de 21 años, es ilegal comprar, poseer públicamente y beber bebidas alcohólicas. El alcohol y otras drogas perjudiciales afectan a la capacidad de la persona para percibir el entorno, reaccionar ante emergencias y manejar hábilmente un vehículo de motor. Para nuevos conductores, los efectos del alcohol y otras drogas perjudiciales son mayores. 

Todos los estados tienen leyes de “tolerancia cero” (sin alcohol en el sistema circulatorio) para conductores menores de 21 años.

A continuación enlistamos algunos efectos del alcohol y otras drogas:

– Juicio: el juicio es una actividad centrada en el cerebro que almacena todas sus experiencias y conocimiento para que pueda ser utilizado rápidamente cuando se enfrenta a un nuevo problema. El alcohol y otras perjudiciales drogas afectan aquellas áreas de tu cerebro que controlan el juicio. 

– Visión: el sentido más importante que utiliza al conducir es la visión. El alcohol y ciertos tipos de drogas pueden nublar tu visión, disminuir tu capacidad de enfoque y causar visión doble. Tu visión te ayuda a determinar qué tan lejos está un objeto y la relación del objeto con tu ruta de viaje. El alcohol y otras drogas perjudiciales reducen la capacidad de juzgar la distancia, la velocidad y el movimiento de otros vehículos.

– Distinción de color: gran parte de la información que recibe en la carretera proviene de diferentes colores como señales de tráfico, señales y marcas viales. El alcohol y otras drogas perjudiciales reducen tu capacidad para distinguir colores, lo que puede ser muy peligroso.

– Tiempo de reacción: el alcohol y otras drogas perjudiciales ralentizan tu capacidad para procesar información y responder a las tareas críticas de conducción. El alcohol y las drogas incapacitantes lo hacen sentir somnoliento y menos alerta para lo que está a tu alrededor.