Tener un equipo de expertos en lesiones personales hará la diferencia en tu caso. La combinación de su conocimiento y experiencia serán claves para conseguir la compensación que tú o tu ser querido merecen. Pero, a pesar de todas sus habilidades y cualidades, tu equipo de abogados necesitarán apoyo de parte de ti con algunas sencillas acciones que harán que el caso sea avance con más diligencia.
A continuación te compartimos algunas acciones a tomar en cuenta cuando inicias un proceso legal:
1- Se totalmente honesto: En los Estados Unidos existe un código que se llama “Privilegio abogado-cliente”. Este se refiere a un privilegio legal que funciona para mantener privadas las comunicaciones confidenciales entre un abogado y su cliente. Desde la primera entrevista, aunque el cliente no decida trabajar con ciertos abogados, estos deben cumplir con este código de confidencialidad. Por lo tanto, confía en tus abogados, déjales saber absolutamente todos los detalles y hechos sobre el accidente. En algunos casos, los clientes tienden a tener temor de mencionar detalles sobre los hechos por temor a que pueda parecer que tienen la culpa. Son justamente esos detalles los necesarios para que tu equipo legal pueda defenderse de la mejor manera. Y sobre todo recuerda, que la verdad siempre sale a la luz, es mejor que tu equipo legal sepa todos los hechos para que puedan defenderte y conseguir la compensación que mereces y evitar consecuencias negativas.
2- Pregúntale a tu abogado todas las dudas que tengas: Los procesos legales ciertamente son complejos y lamentablemente en muchos casos son muy extensos. Por esta razón lo ideal es mantenerte en contacto con tu abogado y dejarle saber cualquier duda, miedo, incomodidad que tengas para que pueda ayudarte a tener confianza en el proceso.
3- Sigue todas las instrucciones que te dé tu abogado: En los casos de lesiones personales es esencial cumplir con requisitos básicos para poder tener más oportunidades de conseguir compensación. Por ejemplo, cumplir con todas las citas médicas, guardar evidencia de lo sucedido, seguir ordenadamente el proceso legal, entre otros.